Se trata de un Proyecto de Ley presentado por los diputados Conti y Kunkel, que propone significativas modificaciones en materia de delitos sexuales como impulsó la organización Construyendo Justicia desde el asesinato de Bargna.
Buenos Aires, 22 de octubre de 2009.- Días atrás, los diputados Diana Conti y Carlos Kunkel del Frente Para la Victoria, presentaron un Proyecto de Ley que modifica la Ley 24.660 –de ejecución de la pena privativa de libertad-, en materia de delitos contra la integridad sexual. Entre los puntos que este proyecto pretende modificar, se estipula una intensificación del tratamiento psiquiátrico de los condenados por abuso o violación, y la notificación preventiva por parte de las fuerzas del orden a miembros de la sociedad que compartan espacios con el condenado en casos de salidas transitorias o regímenes de semilibertad y libertad condicional.
Esta reforma es uno de los puntos que impulsa la organización Construyendo Justicia que ya cuenta con más de 125.000 adhesiones desde el asesinato de Soledad Bargna hace exactamente cinco meses. La chica de 19 años, fue asesinada a puñaladas por su vecino, quien gozaba de salidas transitorias en el lapso de su condena por violar a una nena de 15 años.
Mauro Fernández, coordinador de Construyendo Justicia declaró: “El proyecto presentado por los diputados Conti y Kunkel es de alto valor, ya que pone sobre la mesa temas hasta el momento ignorados por otros sectores, o que yacían en superfluos debates legislativos sin alcanzar concreción alguna. Que hoy hablemos de contemplar estos criterios es un paso, aunque quedaron varios puntos en el tintero que serían vitales tanto para la sociedad como para el condenado. El ejemplo más claro de esto es una de nuestras demandas, la creación de centros especializados para personas con desequilibrios sexuales peligrosos, y un tratamiento adecuado una vez terminada la condena.”
De acuerdo a lo expresado por Fernández, en los Estados Unidos el violador recibe un tratamiento psiquiátrico especializado una vez cumplida su condena y hasta el momento en que el cuerpo médico encargado no da el alta considerando que su reinserción no será peligrosa, la persona vuelve a insertarse en la sociedad de manera común. Cabe recordar los altísimos porcentajes de reincidencia que existen y el exponencial aumento de estos casos en la Argentina, por lo que la toma de medidas para reducirlos es inminente.